Me cambié de casa. A una casadeverdad. Con metros y ventanas y (g.dixit) el sofá separado de la cama.
También estoy trabajando mucho. Y cuando no trabajo mucho, trabajo otro poco más.
Lo de mudarme es de lo más bonito que me ha pasado en este año. Porque no me mudé sola, te diría que más bien me mudaron. Y me montaron los muebles. Y les debo una fiesta que no puedo esperar para hacer pero que tengo que esperar porque es mejor en enero para todos.
La cuestión es que casi no tengo tiempo (y cuando tengo tiempo no tengo ganas) de hacer nada más. Eso es raro. Y por momentos, preocupante porque yo siempre hago otras cosas más además de. Sobre todo cuando viene siendo a lo largo de tooodo el año.
Y ni siquiera se me ocurre una manera bonita-buena-divertida de contar ésto. Casi prefiero callarme. Pero no podía dejar de decirlo: tengo casa de persona mayor. Y me gusta.