Tatuaje temporales

Tattly, tatuajes temporales para gente con buen gusto.

Signs of spring

Fundamental, mirar cosas bonitas: Signs of spring. [ vía FDLog ]

Cosas bonitas

Que vengo notando, cuando salgo del metro para venir al trabajo, que es más la gente que sostiene la puerta para el que viene detrás, que la que no lo hace. Todo un cambio en lo que va del año.

Que me gusta la gente que dice “permiso” antes de pasar, no al mismo tiempo que te empuja. Que casi que me enamoro de cualquiera que tenga mínimos modales. O huela a jabón. Eso es un poco triste. No sé.

Y que sé de una persona que va por la calle con la etiqueta de la camiseta para afuera a propósito, con la vaga esperanza de que alguien, en algún semáforo, mientras esperan para cruzar, le toque el cuello y se la acomode. Suena un poco patético pero al mismo tiempo muy optimista. Cuántas veces habré estado a punto de arreglar al que estaba parado delante. Y me contuve.

Y que no tengo nada para contar. Aunque parece que nunca se me agota la charla. Portación de pasaporte, que le dicen.

Cosas que se dicen

El otro día, cuando iba a comprar sushi (?) para cenar (porque últimamente eso de cocinar y encima ensuciar platos y vasos es algo que parece estar siendo desterrado de mi vida) escuché a una señora de unos cincuenta años decirle a su amiga, que se quejaba de su peso: “A veces estás más gorda, a veces estás más triste”.

Primero la frase me chocó. Después me di cuenta de que en realidad era, no sólo muy sincera sino además muy bonita (y aquí tengo mis propias razones, porque la verdad, he notado entre mis amigas que pierden peso sólo cuando están muy tristes, muy estresadas, con el corazón roto y con las esperanzas leeeejos. De hecho tengo un par de amigas que este año tienen unos kilos más que hace tiempo y definitivamente está mucho más lindas y rozagantes).

Después me puse a pensar en cómo es que existe esa idea de que las mujeres nos tiramos a matar, que competimos todo el tiempo, que nos ponemos lindas para otras mujeres, que intentamos hundir a la otra. Yo no digo que eso no pase ¿eh? Supongo que existe pero parece que yo tengo suerte. En mi mundo, mis amigas siempre te dicen cosas lindas y cuando las cosas que te dice son más feas, no se refieren a tu aspecto, por lo general son cosas que expresan preocupación por cómo estás haciendo las cosas, no por tu aspecto. Y encima son cosas que vos sabés pero necesitás un amigo que te las diga y te las confirme y te ayude.

Incluso entre las mujeres que no son amigas me encuentro comentarios agradables. Sin ir más lejos, en mi oficina no dejo de escuchar cómo unas le dicen a otras lo guapas que están hoy, lo bien que les sienta ese color, preguntan por el nuevo corte de pelo porque se dan cuenta, señalan los zapatos con admiración, preguntan por el bolso nuevo que se compraron, se quitan kilos unas a otras y así.

De hecho, me arriesgo al decir que en los últimos años he escuchado más comentarios bonitos de la boca de mujeres que de la de hombres. Ojo, no digo que no los digan pero he notado una creciente tendencia hacia el comentario ácido ¿defensivo quizás?

No sé, caballeros, pero sepan que decirle a una mujer lo linda que está hoy, lo bien que le sienta la sonrisa en la cara, hacer como que se dan cuenta de los cambios producidos y comentarlos para bien sólo tiene un resultado posible: que esa mujer a la que se lo dicen se va poniendo más linda porque se siente más linda. Que una se mantiene bien con la propia autoestima pero que lo que viene de afuera siempre suma. Y no hay nada de malo en decir cosas bonitas. Y si se cruzan con una que responda mal o sea antipática, no se sientan mal. Esa mujer, seguramente, todavía no recibe los suficientes mimos verbales. Un poco más y seguro florece.

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