Conclusiones estúpidas LXI
Vale que no hay que pedir peras al olmo. Pero tampoco me pidan naranjas si soy limonero.
Vale que no hay que pedir peras al olmo. Pero tampoco me pidan naranjas si soy limonero.
No es que sea un mal bicho, es que soy un bicho malo. Háganse cargo.
(Pucha, llegué a las 60… y las que me faltan).
Hoy me di cuenta de que soy incapaz de hablar a nadie sin quitarme las gafas de sol. No sé, en mi casa le dicen buena educación, pero en mi universo tiene algo de eso y algo de manía de mostrar quién soy. Ya luego, si hay alguien que no quiere ver, que se haga cargo ¿no?