Lista
Siempre tenemos planes, objetivos, pendientes. Cosas que tenemos que hacer, listas tal vez numeradas, ordenadas o no, de cosas por terminar, tareas que sacarse de encima, ítems que tachar fervorosamente (en mi caso con rotulador verde extra gordo).
Pero hay cosas que, ya lo he asumido, yo no voy a hacer. O por lo menos no voy a poner todo de mi para hacerlas. Ir al gimnasio es una de ellas. Y hace tiempo ya que decidí que esas cosas directamente ni las anoto en mi lista. Son la que nunca serán. Entonces ¿para qué atormentarme con ellas? Sobre todo, siendo como soy, una persona de acción (porque persevero, que no es mi verdadera naturaleza sino más bien todo lo contrario).
Porque son cosas que si sigo dejando sin hacer, no sólo me queda la carga de la tarea incumplida sino la compleja tarea de encontrar excusas, argumentos, justificaciones que me desmarquen como única culpable de todo lo que no voy a hacer. Y creo, señores, que hace falta valor para pararse y decir: “mirá, nunca lo voy a hacer”.
Entonces así, con dos huevos, me hago cargo y en mi lista no figuran: ir al gimnasio, comer sano después de las fiestas, peinarme, quitarme las ojeras, terminar la licenciatura, ser madre, dejar de fumar, no huirle al compromiso.
Porque es así, señores: hay que tener cojones para eliminar esas cosas de la lista.
Ojalá pudiera hacer lo mismo con algunos de vosotros, caballeros. Porque lo que no es, no será por mucho que sigan en la lista.








Antes hacía una lista de propósitos con el cambio de año, los cuales solían perpetuarse también a los siguientes, hasta que una vez decidí comprometerme con un único propósito: “No volver a hacer más listas de propósitos de año nuevo”. Es el único que he cumplido.
Yo la cagué hasta en ése
Le he repetido mil veces a Angelina Jolie que me quite de su lista, pero también a ella le gusta perseverar y eso que en público lo niega todo.
Y sí, yo tampoco podré ser astronauta, qué se le va a hacer…
Pero asegúrate de que después de quitarlas de la lista, dejen de darte qué pensar! Si no, corres el riesgo de que éso también se quede tan sólo en buenos propósitos
(créame, que yo sé mucho de esto de ir dejando las cosas… ays)
Quizás en el 2007 no dije toda la verdad y nada más que la verdad: había el propósito de conocernos en persona… y se ha cumplido.
Amkiel: Conocernos en persona y conocernos como personas, que nos queda pendiente
Lo apunto entonces en la lista de cosas que haremos seguro.