Conclusiones estúpidas I
Nunca podría amar a un hombre que tuviera una cabeza más chica que la mía.
De todas formas, siempre termino amando a alguno que tiene el corazón más pequeño. No sé qué es peor.
Nunca podría amar a un hombre que tuviera una cabeza más chica que la mía.
De todas formas, siempre termino amando a alguno que tiene el corazón más pequeño. No sé qué es peor.
Otras cosas parecidas:
Este sitio funciona con WordPress | Theme: dosdedosSimple 1.0 diseñado por dosdedos, basado en Freedom Blue by Frank Helmschrott at Design Parts.
Las mujeres que me amaron siempre tuvieron y tienen el corazón más grande que el mío, creo. Lo interesante es como se me agrandó el mío por su amor.
Usted comprende, Blackant. Y entenderá en qué “lucha” estoy ¿no?
más chica, ¿en qué sentido?
espero que esa opinión no sea algo generalizado. no me distingo por el tamaño de mi cabeza
He ahí la clave, mi estimado Hansk. En ESE sentido, justamente.
Así que el tamaño, se demuestra una vez más, importa.
Osea que no te gustan los que tienen un dedo de frente.
No me extraña.
¡Por supuesto, MH! Faltaba más…
Y si, nadie. A que no pido tanto…